martes, 28 de julio de 2015

Nuestros vinos

Este es un mudo que me apasiona, yo considero cada persona, se identifica con una variedad de uva, o cupage "mezcla de uvas de diferentes características".
Yo he tenido la suerte de vivir rodeado de viñas. Siempre me gustó visitarlas todas y participar de alguna forma, en su expansión.
A la hora de configurar una carta de vinos, tenemos que tener en cuenta muchos acores, más allá del precio competitivo del producto en si. Si actuamos con lógica y pensamos en el bolsillo del consumidor final, en este caso nuestros clientes. Tenemos que buscar productos acordes con nuestros platos y del gusto de nuestros clientes, no pretender tener una carta, solo de marcas. Es un gran error y no le das la oportunidad a las pequeñas bodegas, que en algunos casos, no quiero generalizar, la variedad de uva será la misma y el producto en sí, más asequible al bolsillo del cliente, nuestro cliente.
No todos tiene la suerte de vivir en zonas vinícolas de España, pero podemos reunirnos con nuestro proveedor, mostrar nuestra carta, tendencias y que nos ofrezca vinos competitivos y acordes con nuestro restaurante y presupuesto. Nunca caigamos, pues es su trabajo, en entrar en compras de dos más uno. Nosotros queremos precio, sin cantidades. El vino es materia viva, tiene fecha de nacimiento y de fallecimiento, por lo tanto hay que tener en cuenta que un letargo en un lugar no optimo de conservación, ara que perdamos calidad y dinero. Conclusión, este proveedor nos pondrá un mínimo de botellas, que nosotros lo convertiremos en variedad, y no en una sola.
Yo siempre he querido desmitificar aquello de que el blanco es para esto y el tinto para lo otro. Pienso que si tu te identificas con una variedad en concreto, no debes aventurarte, si antes no te explican o te dan a probar, esa que marida con tu plato. Es ahí donde entra la profesionalidad de la persona que nos atiende. Por eso es bueno tener una serie de vino a copas, para hacer rentable nuestra bodega y ayudar al paladar de nuestros clientes, con la posibilidad de hacer una peque cata, del vino en cuestión que le vamos a ofrecer.

Una carta correcta para mi, tiene que empezar pequeña y según nuestra demanda, agrandarla. Si empezamos con una gran carta, podemos equivocarnos y les aseguro que si no tienes un buen vendedor, cara. Por eso empezar con una carta pequeña y al igual que con los platos, pongamos unos vinos recomendados, fuera de la carta. Nos dará clase y profesionalidad.
Es importante que nuestros vinos, siempre se encuentren a una temperatura optima para el consumo. Es muy bonito ver un mueble lleno de botellas de vino, el problema es cuando la sala donde se encuentra, vive constantes cambios de luz y de temperatura. El vino pierde día a día, sus verdaderos matices y calidad por lo tanto. Si nos gusta exponer nuestros vino, siempre se puede recurrir a las botellas ficticias, que las hay, y si no le solicitamos a nuestro proveedor que nos las consiga.
El vino tiene que permanecer en su cava, o conservador, como lo quieras llamar. Es ahí donde conserva todo sus características, y además nuestro cliente nos lo agradecerá. Al igual que nuestros vinos a copas, tenemos que tenerlos en conservadores específicos para este uso y utilizar tapones adecuados, para hacer el vacío.

No hay comentarios:

Publicar un comentario